
Pues eso, que ya estamos instalados y, poco a poco, nos vamos 'haciendo' con el pueblo. Esta mañana hemos ido al mercadillo y Ana y Marta han disfrutado un montón comprándose chorradillas.
El mercado es majo, no muy grande, pero con mucha variedad y también está cerca de la playa... todo en este pueblo está cerca de la playa... Al pasar por la playa nos encontramos a una actriz de cine, o eso parecía, parapetada tras unas gafas de sol fashion. Por cierto, su cara me suena... ¿la conocéis?
Y ya hemos estrenado la playa. ¡Es una gozada! Además, la teníamos prácticamente para nosotros solos (día laborable de principios de julio, ya veremos el fin de semana...). Se está de maravilla, la arena es muy fina y se te pega hasta en los higadillos, pero nada que no se arregle con un golpe de ducha.

Esta playa es una bahía grande, del tamaño de la de Roses de la Costa Brava, y el Atlántico es aquí tan manso como en la ría de Pontevedra, vamos que habíamos oído mucho sobre la bravura del Atlántico pero, por lo poco que conocemos, va a resultar que el bravo es el Mediterráneo y el Atlántico poco más que una piscina grande...

¿Qué? ¿Cómo? Que no habéis visto a Judit... ¡Yo tampoco! Se pasa el día en casa viendo la tele y/o jugando con la consola. No le apetece ir a la playa (¡que palo!) ni salir a dar un paseo con nosotros (¡otro palo!). Además, le acaba de venir la regla y no está para muchas alegrías, pero bueno, tampoco se pelea con Marta... ni con nosotros... y ya es bastante...

El mercado es majo, no muy grande, pero con mucha variedad y también está cerca de la playa... todo en este pueblo está cerca de la playa... Al pasar por la playa nos encontramos a una actriz de cine, o eso parecía, parapetada tras unas gafas de sol fashion. Por cierto, su cara me suena... ¿la conocéis?
Y ya hemos estrenado la playa. ¡Es una gozada! Además, la teníamos prácticamente para nosotros solos (día laborable de principios de julio, ya veremos el fin de semana...). Se está de maravilla, la arena es muy fina y se te pega hasta en los higadillos, pero nada que no se arregle con un golpe de ducha.
Esta playa es una bahía grande, del tamaño de la de Roses de la Costa Brava, y el Atlántico es aquí tan manso como en la ría de Pontevedra, vamos que habíamos oído mucho sobre la bravura del Atlántico pero, por lo poco que conocemos, va a resultar que el bravo es el Mediterráneo y el Atlántico poco más que una piscina grande...

¿Qué? ¿Cómo? Que no habéis visto a Judit... ¡Yo tampoco! Se pasa el día en casa viendo la tele y/o jugando con la consola. No le apetece ir a la playa (¡que palo!) ni salir a dar un paseo con nosotros (¡otro palo!). Además, le acaba de venir la regla y no está para muchas alegrías, pero bueno, tampoco se pelea con Marta... ni con nosotros... y ya es bastante...

